Blog de Psicoprevención

Encuentros en la segunda fase. La “Trinteligencia”.

Encuentros en la segunda fase. La “Trinteligencia”.

No sólo de conocimientos vive el profesional, ni tan siquiera de buenas intenciones. El resultado, el comportamiento, se convierte en competencia (en sus diferentes grados) cuando se ha recurrido a la “trinteligencia”.

Si le han dedicado un tiempo a encontrar el significado de su vida laboral (del que profundizaremos en la valoración que tienen de su puesto de trabajo. Encuentros en la tercera fase) partiendo de lo que hacen y dónde lo hacen a través del análisis y descripción de su puesto de trabajo, toca llamar a la puerta de las habilidades psicoprofesionales y con ello a las condiciones de adaptación. Es decir, descubrir su talento aún en momentos de desgaste psicológico profesional. Les adelanto (y es lo más importante que van a leer sobre esta cuestión) que el porcentaje de éxito en cualquier sesión de Psicoaching depende en un 55% (aproximadamente) de factores tales como el locus de control interno con el que cuenten de inicio, las expectativas reales que tengan puestas en su autoeficacia y el efecto placebo, es decir la fe que tienen en el Psicoach y en el propio proceso psicoprofesional. Por tanto, el 45 % restante (aproximadamente) dependerá de la profesionalidad del Psicoach y de las técnicas psicoprofesionales utilizadas. Como ven, la cuestión la considero lo suficientemente sería como para serles sincero desde un principio. En verdad les digo que no hay otra forma. De las tres variables imprescindibles en una vida laboral plena (vigor-dedicación y compromiso), la voluntad toma el liderazgo en todo desarrollo profesional. Es posible que les den oportunidades de desarrollo de carrera (o no), pero en cualquier caso ustedes tendrán que demostrar su validez y fiabilidad en sus comportamientos. Dicho esto, que insisto es lo más importante, el primer paso es ser conocedores del propio perfil psicoprofesional. Atendiendo a las respuestas de su análisis del puesto de trabajo, ¿reconocen sus destrezas y habilidades –capacidades de desarrollo- en lo que hacen (contendido de la tarea); y las amenazas y oportunidades de desarrollo profesional en dónde lo hacen (contexto de la tarea)?. Si es así, tienen un paso más avanzado. Si aún no están en disposición, enumérenlas porque de aquí partiremos hacia el modelo de la trinteligencia.

¿Qué significa ser trinteligente?, ¿qué es la trinteligencia?. Podríamos decir que un profesional trintelingente conocedor de su propio perfil psicoprofesional es aquel que combina sus conocimientos, actitudes y conductas para conseguir un rendimiento por encima de lo normal. Un grado elevado de competencia. Destaco la importancia de la palabra combinar porque como veremos se trata de un modelo en continuo equilibrio. No basta únicamente con tener conocimientos y experiencias (inteligencia cognitiva). Además es necesario saberlos llevar a la práctica en un contexto muchas veces poco amable como es el organizacional (inteligencia emocional). Y no sólo esto, sino obtener los resultados establecidos a través de la aplicación de principios del comportamiento (inteligencia conductual). Desde la inteligencia cognitiva poco les puedo señalar. Tendrán que dedicarle tiempo a adquirir conocimientos de su profesión. Sin embargo, desde las emociones inteligentes y sobretodo desde el comportamiento inteligente en función del contexto situacional, puedo describirles las competencias emotivo-conductuales. Este tipo de competencias describen las habilidades psicoprofesionales partiendo de la percepción de la situación y el realismo en las expectativas del procesamiento de dicha información. Dirigiéndonos al aprendizaje de actitudes (conductas latentes) y competencias (conductas manifiestas) emocionalmente inteligentes.

¿Cuáles son estas habilidades psicoprofesionales categorizadas como competencias emotivo-conductuales?.

–         Autoconciencia emocional: Reconocer nuestras emociones y las consecuencias conductuales de las mismas.

–         Valoración adecuada de uno mismo: Conocer nuestras fortalezas y debilidades.

–         Autoconfianza: Sentido real de nuestra valía y capacidad profesional.

–         Autocontrol: Saber mantener controladas nuestras emociones y sobre todo impulsos.

–         Fiabilidad: No se trata sólo de parecer, sino además ser honrado e íntegro.

–         Validez: Demostrar responsabilidad en nuestra actuación profesional

–         Adaptabilidad: Saber afrontar los cambios como una constante en nuestra vida profesional.

–         Orientación al logro: Encontrar motivos para satisfacer el criterio de excelencia en nuestros objetivos profesionales.

–         Iniciativa: Celeridad adecuada a las circunstancias en nuestra actuación profesional.

–         Empatía profesional: Comprender el trabajo de los demás e interesarnos por las cuestiones que les preocupan.

–         Desarrollo profesional de los demás: Aprender a sentir la necesidad de desarrollar profesionalmente a los demás estimulando nuestras capacidades profesionales.

–         Orientación hacia el servicio: Reconocer las necesidades profesionales de los demás e intentar ayudar en su consecución.

–         Conciencia organizacional: Identificación con la visión y misión de la organización.

–         Influencia: Saber utilizar técnicas éticas de persuasión eficaces.

–         Comunicación: No sólo emitir mensajes claros en el momento adecuado (veremos más adelante esto del “momento más adecuado”, aunque sospecho que ya saben por dónde voy…) sino además que sean recogidos de la misma manera.

–         Resolución de conflictos: En mi opinión, no es otra cosa que saber resolver desacuerdos de forma en que ninguna de las partes se sienta “perdedora”.

–         Liderazgo: Existe mucha literatura en este sentido. Yo la resumo en una palabra mayúscula –INSPIRAR- a las personas a ser cada vez mejores profesionales.

–         Catalizador de cambios: Ser conocedores del contexto y saber redirigirlo sin crear “traumas” organizacionales.

–         Establecer vínculos: Otra palabra mayúscula –ALIMENTAR- las relaciones profesionales.

–         Trabajo en equipo y colaboración: Conseguir que la visión y misión de la organización sea la visión y misión de cada uno de los profesionales que la componen.

Como pueden comprobar, tenemos un largo trabajo por delante……

Fco. Javier Herrán Gamarra

Psicólogo de Recursos Humanos, Seguridad y Salud laboral Psicosocial. Psicoach.

Imagen tomada de freeimages

Para citar este artículo:

Herrán Gamarra, Fco. Javier. (2017, 07 Mayo). “Encuentros en la segunda fase. La Trinteligencia.”. www.psicoprevencion.com. Disponible en (07-Mayo-2017): http://www.psicoprevencion.com/category/blog/

 

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